Prólogo
EL OPTIMISMO DE ORHAN KEMAL
Uno de los extraños fenómenos de la historia de la literatura es que los escritores optimistas han aparecido no entre aquellos quienes vivieron vidas económicamente cómodas, quienes fueron opulentos; sino entre quienes lucharon contra la pobreza, la falta de dinero y las catástrofes. Pienso que en contra del optimismo teórico hay otro tipo de optimismo que se encuentra con menos frecuencia y que creo que es más preciado y convincente. Es posible encontrar buenos ejemplos de este tipo de optimismo, el cual se gana no por aprender sino por vivir, en las primeras historias y novelas de Orhan Kemal.
Mientras leo sus libros de nuevo, veo que la mirada observadora de Orhan Kemal va y viene entre dos tipos de fenómenos. Por un lado, están las observaciones de “Ekmek Kavgasi”, que aunque no estuvieran en manos de un escritor naturalista fácilmente podrían transmitir pesimismo a los lectores. Las condiciones difíciles del trabajo y de la vida en un país pobre donde el capitalismo recién está siendo establecido; la pobreza, las enfermedades, el desempleo; un mundo de lucha por el pan compuesto por trabajadores de origen campesino, pequeños funcionarios del estado, patrones, y donde es difícil vivir, en Adana de los años cuarenta. Por otro lado, esta situado el mundo fuera de la lucha por el pan diario que podemos intuir al leer sus obras, del cual Orhan Kemal tenía más placer de hablar. Es un mundo dulce de amistades, pequeñas felicidades familiares, hermandad, comidas juntos, amores del barrio, ociosidad y holgazanería.
En sus historias y novelas, Orhan Kemal encuentra el optimismo y la alegria al volver repetidamente de ese mundo oscuro donde la gente esta luchando por el pan, para refugiarse en este mundo feliz - que puedo decir un mundo fuera de la economía. Pienso que este optimismo, el cual no esta basado en libros sino en la vida misma, se había ganado viviendo.
Orhan Pamuk
(Traducido del turco por Zeynep Kökkaya Chalar)

